Soy psicóloga dedicada al acompañamiento emocional de cuerpos policiales en España, enfocándome en la gestión emocional y la prevención de pensamientos y conductas suicidas en este colectivo.
Mi compromiso es brindar herramientas y estrategias que ayuden a los profesionales de la seguridad a enfrentar sus desafíos emocionales, promoviendo su bienestar y salud mental en un entorno laboral exigente.
A los 12 años, pierdo una figura importantísima para mí como fue mi padre, de forma muy rápida debido a una enfermedad muy grave. En aquel momento, mi cerebro adolescente no quería aceptar lo que ocurría (no podría sentir nunca más esa sensación de protección, de seguridad y de salvavidas que era lo que él representaba). En ese momento, necesitaba encontrar quizás a ese alguien que me sostuviera y me preguntase cómo me sentía y qué necesitaba. Justo ahí decidí, con esa edad, que mi vida se enfocaría en brindar ese soporte y ese abrazo que no recibí por diferentes circunstancias (¡ojo! Hablo de hace más de 30 años donde la percepción de estos temas era totalmente diferente de la que se puede tener en la actualidad).
Me hice mayor y ,efectivamente, me matriculé en la Facultad de Psicología de la Universidad de La Laguna (Tenerife, Canarias). Con toda la ilusión y después de mucho esfuerzo, acabé mi carrera y comenzó otra parte de la historia.
La vida me pone delante un proyecto muy bonito para trabajar, con adolescentes y sus familias, temas de prevención de adicciones, sexualidad, violencia,... Fue un tiempo donde me sentí valorada, sentí el reconocimiento y el cariño de las personas a las que había ayudado y, en cierto modo, dejado un poquito de mí en ellas.
Para no cansarte con tanta historia, voy a contarte el momento exacto donde surge esta idea de sostener y acompañar a mujeres y hombres de los cuerpos policiales a lidiar con su día a día de una forma sana y consciente para que puedan desarrollar su labor de “ángel de la guarda” de forma efectiva.
En el momento en el que se inicia la pandemia en año 2020 vivía y trabajaba en Madrid. Todos los días, desde nuestras casas en el confinamiento salíamos a aplaudir a los sanitarios (con toda la razón del mundo porque estaban salvando vidas) y en ese preciso momento, donde surge de nuevo mi niña curiosa, pensé: ¿ y quién está velando, protegiendo y cuidando de nuestros cuerpo policiales? También están realizando una labor increíble brindándonos seguridad, apoyo y protección. ¿No necesitarán que alguien les pregunte cómo se sienten? , ¿no necesitarán que alguien les oriente en cómo gestionar lo que están sintiendo? , ¿no necesitarán una mano amiga?
De ahí nace la idea de este proyecto, que se ha ido gestando a través del tiempo y que ve la luz en estas letras. Si has llegado hasta aquí, te resuena algunas de las preguntas que he lanzado, perteneces a algún cuerpo de seguridad del estado y quieres saber más:


